|
Hacia una reorganización empresaria.
La ineficiencia de la moratoria estipulada en
1891 requirió, al término de los cinco años
de su vigencia, una prórroga por otros diez, que no resultó
útil para recuperar al Banco de la crisis, sino que prolongó
la retracción. Esto dio tiempo al gobierno provincial para
elaborar una fórmula de revitalización.
Uno de los proyectos consistía en la organización
de una sociedad anónima privada que se denominaría
"Nuevo Banco de la Provincia". Para su constitución
se llegó a firmar el 27 de noviembre de 1897, durante la
gobernación del doctor Guillermo Udaondo, un convenio con
los capitalistas José A. Ocantos y Otto Bemberg y Compañía,
ad referéndum de la Legislatura que nunca lo ratificó.
En 1898 el doctor Marcelino Ugarte, ministro de
Hacienda del nuevo gobernador doctor Bernardo de Irigoyen, propuso
convertir en acciones los depósitos congelados por la ley
de moratoria. Se constituiría así una empresa mixta,
cuyos accionistas particulares serían los depositantes y
acreedores del establecimiento; pero este proyecto tampoco prosperó.
Desde la presidencia del Banco se prepararon otras dos iniciativas
de diversa índole, una en 1902 despachada por Juan Manuel
Ortiz de Rozas, y otra en 1903 por Eduardo Zenavilla, igualmente
sin éxito.
|
|

Dr. Marcelino Ugarte.
|
|
El gobernador bonaerense Bernardo de Irigoyen fue
sucedido por Marcelino Ugarte el 1 de mayo de 1902; en agosto del
mismo año asumió la cartera de Hacienda don Juan Manuel
Ortiz de Rozas quien, como el gobernador mismo, estaba convencido
de la urgencia y la necesidad de revitalizar el Banco de la Provincia
de Buenos Aires. Con tal fin se promovió, por una parte,
la convocatoria de los acreedores y, por otra, la capitalización
del establecimiento formando una empresa mixta.
En enero de 1906 se concretó el acuerdo
con los acreedores, tenedores de certificados de depósitos
emitidos por el Banco, que fueron convertidos a la par en títulos
de deuda interna de la provincia, al 5% anual de interés.
|
|

Bernardo de Irigoyen.
|
|
Un convenio ad referéndum, firmado el 5
de diciembre de 1905 entre la provincia de Buenos Aires y el Banco
de Comercio Hispano Argentino, permitió formar una empresa
mixta para normalizar la actividad del Banco Provincia. El capital
social era de veinte millones de pesos; la mitad aportada por la
provincia en títulos de deuda interna y bienes patrimoniales,
e igual cantidad por el sector privado en dinero efectivo y valores
comerciales.
El Banco del Comercio, tuvo origen en Buenos Aires,
el 12 de septiembre de 1884. Comenzó a operar el 2 de marzo
siguiente en una casa de la calle San Martín 170, que había
pertenecido al general Ángel Pacheco; y en 1889 se trasladó
a su sede definitiva de Bartolomé Mitre 464/468. Amplió
su nombre como Banco del Comercio Hispano Argentino, el 29 de abril
de 1904, en virtud del aporte de capitales procedentes del Banco
Hispano Americano de Madrid. El 31 de mayo de 1906, cerró
sus puertas definitivamente, para transferir sus bienes, personal,
operaciones y clientela al Banco de la Provincia de Buenos Aires.
El convenio, incluida la nueva carta orgánica
de la entidad, tuvo ratificación por la asamblea de los accionistas
el 30 de enero de 1906, y el 2 de marzo siguiente por la Legislatura
bonaerense. El 23 de abril de 1906 fue protocolizado ante la Escribanía
Mayor del Gobierno, en La Plata. El Banco reorganizado, volvió
a funcionar con normalidad a partir del 1 de junio de 1906.
|
|

Portada del contrato celebrado entre el Gobierno de la Provincia
de Buenos Aires y el Directorio del Banco del Comercio Hispano Argentino
para reorganizar el Banco de la Provincia, en 1906. (Colección
Archivo y Museo Históricos del Banco de la Provincia de Buenos
Aires)
|