El Banco de Comercio Hispano Argentino tenía
su casa central de Buenos Aires, y sucursales en Tucumán,
Mercedes (provincia de Corrientes), Pergamino, Junín y Salto.
Sólo estas tres últimas, situadas en poblaciones bonaerenses,
se integraron al Banco de la Provincia reorganizado que, por su
parte, conservó sus casas central y matriz, en Buenos Aires
y La Plata respectivamente, y sus departamentales de San Nicolás,
Mercedes y Dolores que no habían sido clausuradas. Por lo
tanto, el 1 de junio de 1906, el Banco reorganizado reanudó
su actividad con ocho casas y filiales en total. Antes de finalizar
el año, se reabrió la sucursal Bahía Blanca.
El crecimiento fue rápido: en 1907 se reabrieron
4 sucursales y se inauguraron 3 nuevas; para 1908 las cifras fueron
3 y 3, y para 1909 fueron 10 y 4 respectivamente. Al cabo de diez
años, el Banco reorganizado operaba ya con 2 casas, 58 sucursales
y 4 agencias: 64 en total.
El incremento de las operaciones fue también
vertiginoso:
Casa Central del Banco de Comercio, calle Piedad (actual Bartomé
Mitre) 464 / 468, Buenos Aires. (Almanaque Peuser, 1901)
Operaciones
1906
1916
Saldo de Depósitos (total)
$54.315.000
$202.088.000
Saldo de Créditos
$46.823.000
$178.156.000
Capital realizado
$20.000.000
$81.717.722
Inmuebles de Uso (Valor)
$2.688.000
$7.593.000
En este proceso expansivo influyó la creación
de la Sección Crédito Hipotecario, por ley sancionada
el 12 de setiembre de 1910. Sus operaciones comenzaron en febrero
de 1911, se efectuaron en bonos hipotecarios y en dinero en efectivo,
con garantía real de primera hipoteca, sobre fincas situadas
en la provincia de Buenos Aires, al interés preferencial
del 6% anual. Poderoso instrumento para la promoción de la
vivienda propia y para el desarrollo urbano y rural, vinculó
en forma solidaria al Banco con los sectores medios de la sociedad.
La empresa mixta demostró receptividad hacia
las iniciativas, de carácter mutual, promovidas por su personal.
El 17 de marzo de 1908, el Directorio del Banco acordó instituir
una Caja de Acumulación, Subsidios y Pensiones, para formar
un régimen previsional propio del sector; el capital de la
entidad se integró mediante aportes patronales y de los empleados,
y se invirtió en títulos de deuda pública de
la Provincia, acciones del Banco y préstamos a los empleados.
El 18 de febrero de 1925, la Caja de Acumulación se transformó
por ley, en Caja de Jubilaciones, Subsidios y Pensiones, del Personal
del Banco.
Otras entidades creadas por el personal con apoyo
de la empresa, son: "La Recíproca", Asociación
de Ayuda Mutua de Empleados del Banco... (1912); Club Atlético
"Banco de la Provincia de Buenos Aires" (1918); Club "Banco
de la Provincia de Buenos Aires" - La Plata (1918); Asociación
Mutualista de Empleados del Banco... (1937); Asociación Colonia
de Vacaciones para el Personal del Banco... (1943).
La sección Recaudación Fiscal, que
dio al estado la ventaja de un inmediato y apreciable aumento del
monto recaudado, tuvo origen en la ley del 14 de octubre de 1924,
por la cual el gobierno de la provincia encomendó al Banco
la percepción de sus rentas y recursos impositivos. El público
se vio favorecido con la agilidad de cobro característica
de la tesorería del Banco, y éste se benefició
también, al entrar en contacto con todos los contribuyentes:
hecho inédito para aquella época, cuando era muy reducido
el sector de personas que concurrían al edificio del Banco.
En breve lapso, la clientela de las sucursales
se vio sensiblemente aumentada. Por decreto del 5 de marzo de 1925,
el Poder Ejecutivo encomendó al Banco el servicio de la deuda
pública provincial, y lo facultó para retener a ese
fin las sumas necesarias de la recaudación, favoreciendo
la dinámica administrativa del presupuesto y las finanzas
provinciales.
La rápida expansión en la cantidad
de sucursales, y el considerable crecimiento de su actividad operativa,
generaron la necesidad de un plan de obras. Se trataba de construir
edificios aptos para las necesidades prácticas y, a la vez,
representativos de la importancia de la presencia del Banco en cada
localidad bonaerense. En 1907, se encomendaron los proyectos para
Junín y Salto, al arquitecto Luís B. Rocca, de treinta
y cuatro años de edad, quien continuó a cargo de los
requerimientos del Banco, que manejaba con un característico
estilo francés, variante del "Luís XIV",
y construcciones muy sólidas y de rápida ejecución.
Memoria y Balance General del Banco del Comercio, del ejercicio
económico 1° de julio de 1891 al 30 de junio de 1892.
Circular emitida por la Gerencia del Banco, con fecha 12/11/1903,
comunicando la inauguración de la sucursal Salto.
Acción del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Al fallecer Luís B. Rocca en 1922, fue sucedido
por el prestigioso arquitecto y profesor universitario Pablo Hary. Éste
continuó hasta 1925; entonces Atilio J. Rocca (hijo de Luís)
había concluido sus estudios de arquitectura, y continuó
la labor profesional como arquitecto del Banco.
Firma del Presidente del Banco del Comercio,
Francisco Mendes Gonçalves.