La crisis de 1930 y la creación del Banco
Central.
El colapso bursátil de 1929 en Nueva York,
repercutió sobre las finanzas internacionales. Entre otros
efectos, provocó caídas de precios que afectaron al
comercio exterior de Argentina, donde la crisis quedó instalada
en 1930, con efectos negativos sobre las instituciones de la república
y los mercados productivo y laboral. La baja del volumen de comercio
exterior, hizo caer la recaudación arancelaria del estado
nacional, que tropezó con graves problemas fiscales y presupuestarios.
La hacienda pública de la provincia de Buenos Aires estaba
en orden. La prudente administración del Banco en medio de
la crisis, lo mantuvo a salvo y contribuyó a sostener a sus
propios deudores.
En 1933, los productores agrícolas y ganaderos
bonaerenses, sufrían los peores efectos de la depresión.
El Banco amplió las facilidades generales ya acordadas, y
favoreció al sector con reducciones en las tasas de interés.
En 1934 celebró un convenio con el gobierno de la provincia,
para suspender la aplicación de algunas cláusulas
de la carta orgánica del Banco, disponiendo una moratoria
hipotecaria por tres años (prorrogada después por
otro tanto) en beneficio de los deudores de esa Sección.
El propósito general expresado en la "Memoria"
de 1934, era posibilitar a todos
...el cumplimiento de sus obligaciones, en
circunstancias que la crisis afecta tan seriamente a las industrias
madres de la provincia...
Fragmento del anverso del billete de $1.- emitido por el Banco
Central en 1935.
En el orden internacional se trató de sostener
el valor de la moneda, aunque su libre convertibilidad al patrón
oro estaba restringida desde varios años antes. En 1935 se decidió
el cierre definitivo de la Caja de Conversión, y se creó
en su reemplazo el Banco Central de la República Argentina como
autoridad monetaria. También se dictó una ley nacional de
bancos, con miras a sistematizar el régimen del sector, pues hasta
entonces estos establecimientos habían funcionado con las leyes
generales del comercio.
El 1º de julio de 1935, por ley provincial 4294,
el gobierno bonaerense facultó al Directorio del Banco de la Provincia,
para incorporar el establecimiento al recién creado Banco Central,
y participar en su régimen. Por el artículo 1 de la citada
ley, se aceptó la aplicación de la ley de control
de bancos y demás leyes nacionales que pueden afectar las leyes
y decretos que lo rigen.
A fines de la década de 1930, el Banco de la
Provincia había vuelto a otorgar normalmente los créditos
hipotecarios, cuyo volumen crecía en forma constante. El sector
rural se beneficiaba con un alto porcentaje de esos préstamos.
Pero la guerra mundial alteraba las habituales características
de la producción. La agricultura decaía por el cierre de
mercados tradicionales; las dificultades de la navegación entorpecían
la exportación de granos; y aunque la ganadería crecía,
la desocupación rural se generalizaba.
En 1941, el Banco lanzó el Crédito
Rural de Habilitación, nueva línea operativa para sostener
a los pequeños productores; y en 1943, la "Memoria" del
Banco expresa esta visión del problema:
...La despoblación de nuestra campaña
y el éxodo hacia las ciudades, plantean problemas de tal orden
que no pueden ser indiferentes a los hombres de gobierno...
Nuevo edificio de la Casa Central del Banco
de la Provincia de Buenos Aires, ubicado en el predio de la calle San
Martín 137 y otros edificios anexos incorporados. El proyecto fue
ganado por concurso por el estudio de los arquitectos Sánchez,
Lagos y De la Torre. Fue inaugurada el 20 de diciembre de 1940.
(Colección del Archivo y Museo Históricos del Banco de la
Provincia de Buenos Aires)